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Se ha celebrado en Zaragoza, los pasados 18 y 19 de
Abril, la reunión convocada por Jornadas de Burgos de cuya convocatoria
todos hemos tenido noticia, con una relevante asistencia de nuestra
Asociación, que estuvo representada, en las tres mesas y sendos temas a
tratar, por Francisco Consegal (telemática e índice único), José
González de Rivera (Notario, sociedad y Estado) y Joaquín Mateo
(arancel).
Fue importante la asistencia, unos doscientos
compañeros, que participaron actívamente en debates de significativa
altura y plantearon opiniones muy interesantes en estos momentos de
tribulación y acoso.
No asistió el Presidente del Consejo General del
Notariado, que alegó razones de agenda y estuvo representado por el
Decano de Sevilla. También asistieron los decanos de Valencia, Bilbao,
Madrid, Zaragoza, Pamplona y Granada.
La crítica hacia la actuación, y también al autismo
y deliberada falta de información, del Consejo General del Notariado fue
casi unánime, sin que los representantes de la línea oficial del mismo
actuaran en consecuencia, pues se sacó la impresión de que solamente
asistieron a las Jornadas para mantener incólume su postura secretista y
pagada de sí misma. Dominó sobre el ambiente la crítica a la absoluta
falta de información de su actividad y a lo magro y en buena parte
perjudicial de los resultados de sus actuaciones ante las fuerzas
políticas que regulan nuestra actividad.
Al finalizar las reuniones Joan-Carles Ollé leyó un
resumen de las opiniones más generalizadas expresadas en los dos días de
sesiones por los asistentes, que estimamos muy correcto y fiel a la
realidad. Resumen que, sin que alcancemos a comprenderlo, no gustó en
absoluto a los representantes de dos de las asociaciones concurrentes en
las mesas, concretamente la Asociación Independiente de Notarios y la de
Notarios y Registradores. El presidente de nuestra Asociación, cuando en
el estrado saltaron sobre Ollé los representantes de dichas dos
asociaciones expresándole acaloradamente su disconformidad con el
resumen, precisamente le estaba comentando a dicho compañero que le
había parecido muy bien hecho el resumen que acababa de leer y que éste
recogía con fidelidad lo que había sido el ambiente y opinión general de
las jornadas, así como que comprendía lo razonable de que no abarcase
las opiniones, en algún caso de nuestra Asociación, que no fueron
seguidas por la mayoría de los compañeros que tomaron la palabra.
En resumen, una reunión muy interesante a cuyas
voces deseamos que el Consejo no siga prestando oídos sordos, como así
lo hace –y se recordó a sus representantes por dos veces desde la mesa
de las Jornadas- con nuestra petición de consulta sobre los aspectos
arancelarios y de índices de la Ley de Reforma del Mercado Hipotecario.
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